7
Abr
2020
2

Meditación del Silencio

MEDITACIÓN del SILENCIO por Julián Peragón de la Escuela Yoga Síntesis

 

 

 

EXPLICACIÓN PREVIA:
Si no hubiera silencio, las palabras rebotarían unas sobre otras produciendo una cacofonía. Sin el silencio mental nuestra lengua nos volvería locos. El silencio es necesario para nuestro equilibro interno pero no basta con cerrar la boca, hay que apagar también el mecanismo defensivo de los juicios acerca de cómo son o cómo deberían ser las cosas y las personas.
La meditación nos echa un cable para aprender el arte de quedarse en silencio. Bastaría, en principio, la no identificación con los pensamientos que inevitablemente surgen en nuestra mente, pero hay un atajo más directo, el asombro inocente ante la existencia. Quedarse boquiabierto cuando uno descubre la inteligencia profunda que esconde cualquier atisbo de vida y la gran interrelación de todo lo que es.

MEDITACIÓN

Aprende a sentarte de una forma estable escuchando la sabiduría de tu cuerpo, quitando el esfuerzo innecesario y buscando la alineación grácil con la gravedad.

(Tres campanadas)

Haz un saludo, si lo deseas, para entrar en la meditación con la delicadeza necesaria para instalarte en la intimidad de tu interior.

La postura te invita a la inmovilidad como si estuvieras meditando frente a un lago en calma, al atardecer y sin brisa.

Tu cuerpo está abierto y sensible. Exploras las sensaciones que van apareciendo en la piel y en los órganos internos. Dejas caer las tensiones innecesarias. Respiras los puntos dolorosos si aparecen hasta que se disuelvan. Sientes ligereza en tu cuerpo.

Tu respiración es profunda sin perder sutilidad. El aire entra y sale sin esfuerzo. Tu pecho y tu abdomen se sincronizan como una onda que los abarca, desde arriba hacia abajo, y viceversa. Respirar te llena de bienestar y gozo.

(Una campanada)

Los sonidos que percibes a tu alrededor reverberan en tu oído pero se convierten en ecos que se dispersan en tu interior.

Los pocos pensamientos que se abren camino en la espesura de tu mente se disuelven en la nada.

Algunas imágenes que aparecen de repente se convierten en humo que se difumina en tu pantalla mental.

Si pulula todavía alguna emoción la dejas que se filtre en la psique profunda tal como el agua se embebe en el interior de la tierra.

Quédate en silencio… nada más.

Y siente como el silencio tiene una vibración muy poderosa en tu interior.

Este silencio no es vacío… pues tiene en su núcleo la potencialidad de todo lo que existe.

Las palabras trocean la realidad para analizarla pero el silencio, este que sientes ahora, lo unifica todo.

Estar en silencio para sentir tu yo profundo en comunión con todo lo que te rodea.

El silencio que te reconforta…

El silencio que te ancla a la presencia…

Sólo silencio…

Silencio fecundo que germina en tu corazón.

Tú ante la existencia…

La belleza de ser…

Simplemente…

En silencio.

(Una campanada)

Mantente en silencio hasta acabar tu meditación. Al finalizar, haz una respiración profunda, un saludo de agradecimiento y los estiramientos pertinentes para recobrar el tono y la vitalidad para incorporarte a tus quehaceres.

Gracias por compartir estas meditación. Om Shanti

Photo by Emma Harper on Unsplash

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