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May
2020
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Meditación desde el PRÂNÂYÂMA

MEDITACIÓN desde el PRÂNÂYÂMA por Julián Peragón de la Escuela Yoga Síntesis

 

 

EXPLICACIÓN PREVIA:
En la práctica integral que describe Patañjali en su asthanga yoga de 8 pasos, prânâyâma viene antes del trabajo de concentración y meditación. Podríamos decir que la respiración se convierte en una gran puerta de entrada para permitir el repliegue de los sentidos y ganar concentración. Si una respiración superficial, ruidosa, entrecortada, rápida e inconsciente nos indica que hay un mundo emocional en ebullición y una mente agitada, una respiración profunda (dirgha) y sutil (sukshma), en cambio, nos habla de una mente calmada y atenta, dispuesta a entregarse a la profundidad. De ahí, la inteligencia de la práctica, si con âsana movilizamos la energía vital y desbloqueamos el diafragma para que la respiración natural surja sin esfuerzo y ampliamente, con el trabajo de prânâyâma conseguimos, además, una gran calma y un mayor cultivo de la atención.
Es interesante dedicar los primeros minutos de la meditación a pequeños ejercicios de respiración que nos ayuden a centrar nuestra mente para abocarnos de forma fluida a la experiencia meditativa.

MEDITACIÓN:
Estira todo tu cuerpo y abre especialmente tu cintura escapular. Afloja la tensión de la espalda y flexibiliza tu caja torácica.

(Tres campanadas)

Una vez sentado/a, haz un saludo para entrar con respeto a tu mundo interior.

Con pequeños micromovimientos ajusta la postura para que sea estable y endereza la columna sin rigidez.

Ábrete a las sensaciones corporales y percibe los puntos de tensión que puedes soltar con una actitud amable y con relajación profunda.

(Una campanada)

Ahora enfoca tu atención en la respiración. No tienes que hacer nada, sólo sentirla.
Deja que entre y salga el aire sin esfuerzo.
Como si fueras un espectador calmado, observa cómo sucede la respiración por su propio impulso natural.
Déjate mecer por ese vaivén respiratorio y escucha qué te dice tu respiración.

A continuación puedes realizar la respiración alterna. Consiste en inspirar por la narina izquierda, tapando con el dedo pulgar el orificio derecho de la nariz; y al espirar sacar el aire por la derecha, tapando el orificio izquierdo con los dedos pequeños. Esta es la primera parte de un ciclo. Ahora vuelves a inspirar por la narina derecha y espiras por la izquierda, siempre tapando el orificio contrario.
Haz unos 6 ciclos, sin agotarte.
Este prânâyâma te ayudará a equilibrar tus energías internas, masculina o solar y femenina o lunar.

Ahora sólo tienes que hacer respiraciones completas donde movilizas el pecho, las costillas y el abdomen. Al inspirar ensanchas el pecho estimulando la energía vital del Prâna dejando que el movimiento diafragmático llegue como una onda hasta el vientre. Al espirar vacías intensamente el abdomen reforzando la energía vital de eliminación (Apâna) y dejando que el pecho se afloje al terminar de vaciarse.

Haz respiraciones profundas sintiendo brevemente el espacio lleno después de la inspiración, y el espacio vacío tras la espiración.
Sigue con una respiración profunda pero sin perder sutilidad.
Acompaña el impulso inspiratorio pero sin forzarlo.
Acentúa la espiración pero sin tensarte.

Ahora vuelves a la conciencia respiratoria de forma espontánea.
Ese flujo respiratorio lo puedes notar ahora con total nitidez en la entrada de la nariz.
El aire que entra roza las narinas dejando una estela de frescor.
El aire que sale barre el labio superior dejando una sensación de calor.
Percibe todas las sensaciones en el interior y en el exterior de la nariz.

Relaja tu cuerpo, suelta toda tensión de la respiración, focaliza tu mente sin dispersión.
Deja que tu mente respire al compás de la respiración. Entiende que la vida es ritmo, alternancia e intercambio.
Cuando inspiras no hay apego a la espiración. Cuando espiras no hay apego a la inspiración.
Aprende a llenarte y aprende a vaciarte, a recibir y a dar.
Al inspirar te abres a la vida, al espirar aceptas la muerte.

(Una campanada)

Inspiración y espiración, dentro y fuera, vida y muerte, mundo y Ser forman parte de la misma unidad. La aceptación de los opuestos es la gran liberación.

Mantente en silencio hasta el fin de tu meditación.
Al finalizar haz un saludo de respeto y agradecimiento y estira lentamente tu cuerpo.

Gracias por compartir estas meditaciones. Om Shanti.

 

Photo by William Farlow on Unsplash

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1 Respuesta

  1. Natàlia

    Muchas gracias Julian por todas las meditaciones que nos ofreces. Por tu generosidad y por la sabiduría que se destila de tus palabras.

    Gracias por compartir tus conocimientos y ayudarnos a llegar hacia nosotros mismos con más amplitud y conciencia.

    Om shanti!

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