27
Mar
2020
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Meditación en Atmanjali Mudra

MEDITACIÓN EN ATMANJALI MUDRA por Julián Peragón de la Escuela Yoga Síntesis

 

 

EXPLICACIÓN PREVIA:
Una mudrâ es un gesto simbólico que se hace habitualmente con las manos y que tiene una influencia directa sobre nuestro estado de conciencia. Atmanjali mudrâ, también llamado añjali mudrâ, significa el gesto de la oración y se practica en Yoga pero también se puede ver en muchas religiones pues es un gesto universal que surge espontáneamente cuando queremos interiorizarnos o expresar profunda gratitud. Se realiza juntando las manos a la altura del pecho y nos ayuda a crear un estado de calma y armonía.

(Tres campanadas)

MEDITACIÓN

Es conveniente que prepares tu cuerpo con estiramientos moderados para facilitar la postura meditativa. Si tu espacio de meditación está limpio, ordenado y transmite armonía te sentirás mejor y conseguirás más fácilmente un estado de calma interior.

Siéntate sobre un cojín, taburete o silla con total estabilidad. Presta atención a la columna vertebral para que mantenga la verticalidad pero evitando todo tipo de esfuerzo. A continuación sensibiliza tu cuerpo y escucha las sensaciones corporales aprendiendo el lenguaje que utiliza éste para comunicarse contigo. Poco a poco te centras en la respiración consciente y observas el movimiento diafragmático invitándolo a la profundidad. Con los minutos verás que tu mente se calma y tus pensamientos se ralentizan. Ahora estarás preparado o preparada para la meditación.

(Una campanada)

Lleva las manos juntas a la altura del pecho con los dedos estirados pero sin rigidez. Siente la cercanía con el latido de tu corazón.

Tus dedos que todo lo tocan y tus manos que gesticulan constantemente se pliegan juntas en señal de centramiento. Con ellas, los sentidos se retraen para facilitar la interiorización.

Al juntar la mano derecha con la izquierda disuelves la aparente dualidad de la vida. La fuerza y la ternura, el coraje y la sensibilidad, el dinamismo y la receptividad tienen que ir de la mano. El hemisferio derecho y el izquierdo, lo masculino y lo femenino, el cuerpo y la mente, dialogan, se equilibran y se complementan.

Siente la mudrâ y el efecto sutil de unión y armonización, como si las dos manos y las dos partes de tu cuerpo, la izquierda y la derecha, se fusionaran.

(Una campanada)

(Si tus brazos se cansan puedes relajarlos sobre el regazo y volver al sello de las manos cuando lo desees)

Con atmanjali mudrâ tienes la oportunidad de articular un ruego o una súplica a algo mayor que ti mismo o que ti misma que te sostiene y que nos sostiene a todos y a todo.

Permítete pedir algo para el bien propio o colectivo, como cuando eras niño o niña y pedías a tus padres algo que necesitabas. Somos pequeños en medio del misterio.

La oración es una voz íntima que surge desde nuestro pequeño corazón y se dirige al gran corazón de la existencia. Todos necesitamos salud, bienestar material, amor y libertad. Todos necesitamos sentir el abrazo benefactor de la vida.

Somos hijos del universo. Al orar reconocemos nuestras carencias y nos colocamos en una posición de mayor humildad. Al bajar la cabeza del ego puede entrar una gracia insospechada que ilumine nuestra vida. Que así sea.

(Una campanada)

Manténte en silencio el tiempo que necesites. Con una respiración profunda sales de la meditación haciendo un gesto de agradecimiento y empiezas a moverte y a estirarte sobre todo en las zonas que sientes más tensión.

Gracias por compartir estas meditaciones. Om Shanti

 

Photo by Om Prakash Sethia on Unsplash

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