20
Mar
2020
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Meditación en el Instante

MEDITACIÓN EN EL INSTANTE por Julián Peragón de la Escuela Yoga Síntesis

 

 

Te sientas en quietud para ganar perspectiva porque en el silencio de la meditación las cosas que te suceden se ven con más claridad.

Es momento de meditar y de preparar con delicadeza tu espacio para la interiorización. Recuerda que es conveniente tanto la preparación como la compensación de la postura meditativa con estiramientos sencillos sin perder el contacto con la respiración.

(Tres campanadas)

Adoptas una postura cómoda y haces un gesto de respeto para iniciar tu viaje interior. Un gesto simbólico con las manos puede ayudarte a recordar alguna cualidad sabia a cultivar en la meditación.

Durante unos momentos lleva la atención a la postura para que sea estable sin perder la verticalidad y conecta con las sensaciones de tu cuerpo para salir de la espiral de tus pensamientos. Sentir el cuerpo vivo y sensible, abierto y relajado es importante para estar en una actitud de disponibilidad y confianza.

Presta atención a tu respiración, con ello lograrás focalizar tu mente y salir de la dispersión. Conectarás también con tu vitalidad y con el placer de respirar simple y llanamente.

Pero lo importante está aconteciendo ahora. Este preciso instante que vives es único e irrepetible. Si mientras acontece este instante estás valorando algo que aconteció en el pasado o estás inquieto o expectante por algo que ocurrirá más tarde, perderás el regalo que trae este momento, y también este otro momento, y así sucesivamente.

El regalo que te trae este instante es la infinitud de la presencia que te vuelve real y te humaniza. En la presencia todo se percibe interconectado y tú estás en medio de la realidad. Todo brilla y todo habla, todo tiene profundidad. Respira el momento presente, déjate estar sin miedo en medio de la presencia.

Si la añoranza te tira a revivir el pasado o si buscas en tu biografía soportes para saber lo importante que eres, vuelve al instante, sé como una gota de agua que se precipita desde la altura, o como una ola que vuelve a la inmensidad del océano.

Si el aburrimiento o la insatisfacción te lleva a fantasear un futuro prometedor donde por fin podrás cumplir tus deseos más añorados, vuelve al instante presente y sé como esa nube que se deja empujar por el viento sin resistencia, o como la flor que se abre a la luz de la mañana.

Solo es real este momento, solo puedes respirar ahora. Cuando abres los ojos solo puedes ver lo que sucede ahora y cuando te mueves solo puedes acariciar la brisa que en este momento te roza.

El pasado y el futuro solo existen como imágenes mentales, útiles en nuestro mundo social pero no son reales. Ahora estás en el ahora. Disuélvete como el terrón de azúcar en el agua, deja de pensar para sentir, deja de recordar para poder estar y deja de proyectar para poder ser.

No tengas miedo, abre tu corazón al momento presente, siente el fluir de la vida. Saborea lo que pasa sin apegarte, celebra lo que ocurre sin juzgarlo. Sé lo que eres en este preciso momento. Ahora y ahora y ahora, permanece en el silencio, permanece en el eterno presente.

(Una campanada)

Date todo el tiempo que necesites para tu meditación. Cuando acabes, lleva las manos al corazón en profundo agradecimiento y lentamente estira tu cuerpo. Date tiempo para incorporarte a la actividad cotidiana, y escribe algo si necesitas recordar lo importante.

Gracias por compartir estos momentos de meditación. Om shanti

 

Photo by Charlie Harutaka on Unsplash

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